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En Foligno, centro del Umbria, a lo largo de la vía que desde Roma conduce el viajero hacia Assisi, es placentera una parada en Casa Mancia, un pequeno hotel obtenido de una dimora del renacimiento enriquecida en el ‘500 con una torre campanario y en el ‘700 con una pequena iglesia.
Una casa, un relais, un pequeno hotel, una vez dimora de una familia poderosa de Foligno, luego canónica de ilustres eclesiásticos y, sólo a partir del siglo XIX, residencia privada de la familia Mancia.
En el 2003 la casa privada se transformó en un delicioso hotel, fruto de una restauración que ha mantenido inalterados los rasgos ejemplares de la construcción del renacimiento y, a su vez, mezclados con líneas sobrias de design contemporáneo.
Casa Mancia, sumergida en el verde de un espléndido jardín de palmas y jazmines, a un paso del centro histórico, ofrece al viajador comfort y calor, el encanto y la hospitalidad típica de Umbria. |
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